Al iniciar agosto, desde la CEFIC de la Cooperativa Club Ancap queremos saludar afectuosamente a todos nuestros socios y socias. Juntos, día a día, construimos la cooperativa que hoy nos llena de orgullo. Este mes es especial, ya que celebramos el Día del Niño, una ocasión para honrar con alegría a nuestros niños y niñas, por lo que este saludo va especialmente dedicado a esas pequeñas personas que, más temprano que tarde, tomarán las riendas de nuestro futuro y dirigirán al país hacia el camino que, en libertad, conciencia y unidad, decidan. Por supuesto, este saludo se extiende a las familias y a quienes dedican su vida a cuidar y educar a nuestros niños atendiendo su formación y socialización, forjando así el porvenir de nuestra sociedad.
Aprovechamos esta oportunidad para reflexionar sobre nuestro papel en la comunidad. Como parte de un movimiento cooperativo nacional e internacional, nos regimos por valores y principios compartidos, destacando nuestro compromiso con el desarrollo social. Nuestro séptimo principio enfatiza la responsabilidad de las cooperativas en el fomento del bienestar comunitario. Trabajamos por y para nuestras sociedades, promoviendo un desarrollo sostenible y equitativo.
El cooperativismo se fundamenta en la democracia, promoviendo una participación amplia, plural y equitativa en la toma de decisiones y el acceso a oportunidades. Estas raíces están en constante diálogo con las comunidades en las que nuestras cooperativas están asentadas. La Cooperativa Club Ancap no es una excepción, y por eso queremos resaltar el estrecho vínculo del cooperativismo uruguayo con la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de justicia.
En París, el 10 de diciembre de 1948 fue proclamada por vez primera por la Asamblea General de la ONU la Declaración Universal de Derechos Humanos. Tal como dice el documento oficial, dicha proclama es considerada “ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción” (ONU, 1948). Este documento guía nuestros esfuerzos por promover, a través de la educación y la acción, el respeto y la aplicación efectiva de estos derechos.
En línea con lo anterior, desde nuestra cooperativa afirmamos que, al estar fundamentados en valores de igualdad, equidad, democracia y solidaridad, los principios cooperativos reflejan un compromiso profundo con la promoción y defensa de los derechos humanos. Por ejemplo, la adhesión voluntaria y abierta garantiza que las cooperativas sean espacios inclusivos, organizaciones en las que no se discrimina por ningún concepto. Es esta apertura la que fomenta no solo la igualdad de oportunidades, sino también la posibilidad de que todos los individuos puedan participar y beneficiarse de los bienes y servicios que ofrece la cooperativa. De esta forma, las cooperativas están practicando de activamente la no discriminación y promoviendo un entorno de respeto y valorización de la diversidad.
Por su parte, los principios referidos a la educación cooperativa y al interés que deben tener las cooperativas por la comunidad en la que se instalan también reflejan un compromiso profundo con la promoción y defensa de los derechos humanos. En ese sentido, el principio de educación y formación reconoce el compromiso de las cooperativas con el derecho a la educación; al comprometerse con la formación de sus miembros y sus trabajadores, las cooperativas aseguran que todas las personas involucradas tengan el conocimiento necesario para contribuir efectivamente al desarrollo del movimiento cooperativo. Además, al informar al público sobre los beneficios de la cooperación se tiene en cuenta a la comunidad en la que las cooperativas desarrollan sus actividades y se habilita una mayor comprensión y aprecio por los valores cooperativos y los derechos humanos. De esta forma, no solo se mejoran las capacidades individuales, sino que también se fortalece tanto a la cooperativa como a la comunidad en general, promoviendo la comprensión, el respeto y la protección de los derechos humanos.
Finalmente, desde la CEFIC de la Cooperativa Club Ancap reafirmamos nuestro compromiso ineludible con la promoción, el respeto y la protección de los derechos humanos. Con la misma dedicación de siempre, les enviamos un cálido saludo y reiteramos que nuestra Cooperativa, junto a todo el movimiento cooperativo, siempre va a estar del lado de aquellas personas más vulneradas. Con renovada esperanza, sigamos trabajando colectivamente por un futuro más justo para todos y todas.
Comisión de Educación, Fomento e Integración Cooperativa (CEFIC)
COOPERATIVA CLUB ANCAP
Agosto 2024
MAY
2024
